Libro: Las felicidades de Sophie de Dominique Janicaud - Cité de libro

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mardi 9 avril 2013

Libro: Las felicidades de Sophie de Dominique Janicaud

"Espero que los jóvenes inteligentes no aceptaran ser transformados integralmente en consumidores de base. Sin embargo, todo depende del nivel de formación y de cultura: el espíritu crítico no cae del cielo, él se adquiere, se construye y se perfecciona". "Según Bergson, todo verdadero hombre de acción debe ser un hombre de pensamiento, e inversamente".

El pequeño libro del Filósofo Dominique Janicaud*, comprende 30 mini-lecciones, nos da las pautas esenciales para empezar a filosofar. Un libro escrito en 30  días de un verano para su hija Claire, quien ingresara a su último año en un Lycée, así como también para todos aquellos que quieran iniciarse en la filosofía.

El libro titulado: Les bonheurs de Sophie: Une initiation à la philosophie en 30 mini-leçons (literalmente en español: Las felicidades de Sophie: Una iniciación a la filosofía en 30 mini-lecciones), no es como cualquier otro libro que podemos encontrar, apenas tiene 192 páginas, pero no por eso deja se ser interesante. Sus ideas y reflexiones están bien desarrolladas y planteadas en cada capítulo que no aburrirá a ningún estudiante o especialista.

Janicaud inicia su libro poniendo en claro que para filosofar, no hay ningún ritual a seguir, ni clave, ni formula mágica para volverse filosofo. Ninguna histeria colectiva ni invocación a alguien. Un libro que nos recuerda que todos debemos estar lúcido, ser responsable, reflexivo y tener un espíritu crítico.

"En filosofía como en ciencia, el valor de una razón no se mide en función de la persona que lo presenta. Ni su edad, ni el tono de su voz, ni su reputación deben entrar en línea de cuenta. Un teorema no es verdad porque el profesor de matemática que lo anuncia es guapo: Es lo mismo en filosofía." (pág. 18).

Filosofar con las herramientas que uno dispone, sin tener que recurrir a Platón o Aristóteles. Janicaud nos dice: "dejemos a Platón y Aristóteles en el armario" (pág. 34). Es decir el autor quiere que desarrollemos el espíritu crítico, requisito esencial en todo paso filosófico.

Pero, ¿el espíritu crítico solamente?
"Intentar o hacer prueba del espíritu crítico es considerado hoy en día merecidamente como una calidad fundamental en una sociedad democrática e incluso como un factor de desarrollo. Sin esta calidad, ¿Cómo elegir razonablemente una buena solución para uno mismo como para la colectividad? ¿Cómo hacer frente a los problemas cotidianos? hacer prueba de espíritu crítico, es saber orientarse en la existencia". (Pág. 21)

Pero ningún espíritu crítico, sin una educación y una formación suficiente; condición a tener en cuenta", remarca Dominique Janicaud.
Para poder analizar algún texto, no es suficiente ir a leer a los que escribieron sobre alguien, sino ir a las fuentes originales, sin tener que olvidar las lecciones de la historia del pensamiento, sin llegar a enmarcar estrictamente en la historia, porque si no el riesgo seria la repetición o dogmatismo. "¿Dónde estaría entonces el espíritu crítico?" se cuestiona Janicaud.

¿Por qué?

Quienes hacen preguntas que pueden poner en aprietos a los adultos, es sin lugar a dudas los niños, sobre todo el "¿Por qué?" sobre cualquier cosa. Con frecuencia los adultos acuden a la respuesta fácil - "porque es así". Sin saber que dejaron asombrado al niño, quien jamás estará contento con semejante respuesta. Cito, lo que dice Janicaud: 
"El niño se sorprende. Él no está contento con esas respuestas. En ese sentido ¿no es ya un poco filosofo a su manera? ¿Platón no notó que la disposición fundamental que caracteriza la filosofía es el asombro? Efectivamente si no nos sorprendemos nunca de nada, no nos hacemos preguntas ninguna pregunta, encontramos todo "normal"; nos limitaremos a guardar; es menos fatigador que intentar comprender".

"Pero sorprenderse por sorprenderse, sorprenderse de todo y de cualquier cosa, no es una actitud de adulto lúcido y responsable." (pág. 68)
¿Qué es reaccionar libremente?

Libertar, una gran palabra que es repetido a viva voz en todo el mundo, sin embargo a ¿Qué nivel son concretizados en la vida cotidiana?

Vuelvo a citar: "La reacción espontánea de muchos jóvenes es de entender por libertad la ausencia de límites. Ser libre seria hacer lo que uno quiere, cuando uno lo quiere, como uno lo quiere..."(pág. 81).

La posición de los jóvenes es comprensible, pero "¿ser libre, es solamente rechazar lo que nos imponen?" se pregunta el filósofo.

Para responder a la pregunta, Janicaud, dice:
"Creerse libre no es forzosamente estar realmente libre. ¿Soy libre con relación a mis instintos, a mis deseos elementales? ¿No estoy influenciado también por mi apariencia a un grupo, por las imágenes, los eslóganes difundidos por la televisión, etc.? Spinoza muestra que la condición humana está en un estado de dependencia con relación a las condiciones naturales y relativamente a sus propias pasiones; pero él cree que la comprensión de todas estas necesidades es una escuela de liberación. Une aceptación lúcida de la necesidad es la más alta forma de libertad." (pág. 82).
Cuando la libertad está amenazada en países "democráticos", se tiene que entrar en acción para defenderla, teniendo en  cuenta las leyes deber ofrecer a todos sus miembros los derechos bien definidos y, al mismo tiempo los deberes. En este sentido Janicaud nos recuerda lo siguiente: 
"... La libertad política puede quedarse como una palabra o un eslogan. En los dos casos, la filosofía hace oficio de aguijón o de despertador. El filósofo es el hombre de una libertad responsable. Por lo que él tiene un rol a jugar cuando la libertad y las libertades son amenazadas." (pág. 91)
La religión

Cuando se trata de religión, este tema nos lleva a profundas reflexiones, en el caso del monoteísmo, sería bueno iniciar por responder a la pregunta, ¿Quién es Dios? Pero por ahora no veremos eso.
"En principio, Kant quiere decir que no debemos abordar los problemas prácticos de la misma manera que a los problemas teóricos. Kant quiere indicar también que, en el dominio practico, se trata de querer y de desear, no solamente de conocer." (pág. 97), en referencia la interrogante que se hace Janicaud, si hay que dejar el conocimiento científico para convertirse religiosamente, en función del texto de Kant: "He superado el saber para dar lugar a la creencia."

El autor, nos dice: "En efecto, el positivismo es muy consciente de un problema fundamental: incluso si la religión es falsa, incluso si ella sólo se basa sobre mitos (es decir sobre relatos fantásticos), ella jugó y puede continuar a completar un rol social irremplazable, permitiendo a los hombres de vivir juntos en buena armonía." (pág. 99).

El deseo

¿Quién no desea y quiere ser deseado? si es posible sin límites, pero Janicaud nos recuerda que no habrá otro ser más que un hombre que desea a otro: 
"El deseo humano es infinito: él quiere ser deseado infinitamente. No obstante ¿Por quién puede ser deseado infinitamente, si no es por otro ser humano? El combate que decide de la humanidad del hombre es el combate por el reconocimiento, donde una forma ejemplar es el enfrentamiento entre el maestro y el esclavo."

"¿Qué deseamos más? Tenemos una respuesta en principio: ser reconocidos por lo que somos, seres infinitamente libres y responsables." (pág. 113).
La técnica y la vida

Muchas técnicas son necesarias en los diferentes aspectos de nuestra vida, pueden ser simples o complejas, pero al fin cumplen un rol nuestra en nuestras vidas y en la era actual el mejoramiento de ellas es cada vez más rápida, de eso no hay duda, sin embargo:
"¿Debemos tecnificar también nuestros pensamientos, nuestras actitudes, nuestras emociones? ¿No es en este sentido que nos dirigen todas estas técnicas (mensajes subliminales) de marketing? No se trata más de convencer o de persuadir por los discursos argumentados. Cuando se les condiciona para imponer la imagen "orientada" o "tendencia" de tal tipo de jeans o de zapatos, [...], usted es reducido a algunas reacciones elementales. ¿Hasta dónde llegarán estas manipulaciones? ¿Usted lo permitirá  hacer sin reaccionar, sin ejercer vuestro espíritu critico?" (pág. 117-118)

"Cualquiera que fuera vuestra elección, dependerá del grado de cultura y formación. "...Espero que los jóvenes inteligentes no aceptaran ser transformados integralmente en consumidores de base. Sin embargo, todo depende del nivel de formación y de cultura: el espíritu crítico no cae del cielo, él se adquiere, se construye y se perfecciona". (pág. 118), dice Janicaud.
¿Qué sociedad? ¿Qué estado?

Todo hombre que reflexiona sobre su existencia y sobre su futuro, no puede estar ajeno a mejorar el Estado, tampoco debe ignorar la articulación entre moral privado y estatus público. Cito:
"Una reflexión de buen sentido nos repite que: " Los asesores no son lo los contribuyentes". Es verdad que un excelente filósofo político no hará forzosamente un hombre de Estado eficaz. El Filósofo reflexiona sobre los principios; él no tiene que meterlos en aplicación". (pág.140)

"Según Bergson, todo verdadero hombre de acción debe ser un hombre de pensamiento, e inversamente. Es decir que el pensamiento filosófico debe ser el revés crítico y reflexivo de acción política - y su complemento saludable". (pág. 144)
Consciente de los avances de la ciencia, las tecnologías, también es sensato reconocer que no todo los problemas de la sociedad pueden ser manejados o controlados por un filósofo, en ese sentido Janicaud, dice: 
"Es verdad que en principio ningún problema humano no debe permanecer extraño a la filosofía. Pero, tan inteligente, tan trabajador sea él, ningún filosofo no puede controlar todos los problemas, sobre todo en un mundo de transformación constante por la evolución rápida de las ciencias, de las técnicas y los modos de vida. Es por eso que la investigación filosófica de alto nivel debe especializarse: lógica, ciencias, estética, ética, [...]"(pág. 146).

"¿Es decir que se haya vuelto imposible practicar la filosofía como tal? Kant consideró este género de dificultad (el saber de su época estaba ya enciclopédica) y su respuesta fue: " No podemos aprender la filosofía, ya que no existe filosofía consumado, universalmente válida. Sólo podemos aprender a filosofar". En otras palabras, no aprendemos  la filosofía como una adición de conocimientos; el problema de la enciclopedismo en filosofía es en consecuencia un falso problema; es argumentando, razonando, haciendo preguntas pertinentes, expresándolos de manera crítica, adquiriendo más madurez intelectual, etc., que aprendemos a filosofar."

"La respuesta kantiana es para los debutantes como para el profesional experto". (pág. 146-147)
Es así, como Janicaud nos da sus pequeñas lecciones, con dosis de elegancia, con un lenguaje claro. Partiendo desde la supresión de los ritos, pasando por el sentido de la existencia, la religión, la felicidad, los deseos, la técnica y la vida, la sociedad, el Estado, la justicia, el amor; hasta como tratar a los grandes filósofos, etc. Terminando con los granos de la sabiduría, el objetivo práctico de la filosofía.

¿Por qué no intentar filosofar un poco? La respuesta está en cada uno de ustedes.

Libro: Les bonheurs de Sophie : Une initiation à la philosophie en 30 mini-leçons
192 pages, Editor : Encre Marine (5 septembre 2003).
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*Fue profesor de Filosofía en la Université de Nice-Sophia Antipolis, escribió esta obra de iniciación de la filosofía en honor de su hija Claire, quien entraría al Lycée para su último año, durante los meses de julio y agosto. El texto, tal como  es, fue terminado el 17 de agosto.  Dominique JANICAUD falleció el 18 de agosto del 2002.

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