Libro: El tulipán negro - Alexandre Dumas - Cité de libro

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jeudi 21 juin 2018

Libro: El tulipán negro - Alexandre Dumas

El libro “La tulipe noire” (El tulipán negro) del escritor francés Alexandre Dumas (1802 – 1870) es una novela histórica que se desarrolla entre los años 1672 y 1675 aproximadamente.

Los acontecimientos se desarrollan en la Holanda que en ese entonces era dirigido por los hermanos Jean y Corneille de Witt. Pero el pueblo ya se siente disconforme por el tipo de gobierno. Ellos quieren que se restablezca el estatuderato con el cual Guillaume d’Orange se pondría en la cabeza del país.

Él [Jean de Witt] llevaba en la vida privada a sus enemigos y sus heridas, solos beneficios que regresan en general a las honestas personas culpables de haber trabajado para su patria olvidándose ellos mismo”. p. 8 
Cornélius Van Baerle era médico y el ahijado de Corneille de Witt quien estuvo preso. Tanto Jean y Corneille fueron linchados y encontraron la muerte en manos de los burgueses de La Haya. Entonces el papá de Cornélius, un hombre digno que había hecho fortuna con sus negocios y, viendo como habían terminados los dos políticos, le dijo a su hijo:
Bebe, come y gasta si tu quiere vivir en realidad, porque no es vivir que de trabajar todo el día en una silla de madera o en un sillón de cuero en un laboratorio o en una tienda. Tu morirás a tu turno, y si tú no tienes la felicidad de tener un hijo, tu dejaras extinguir nuestro apellido, y mis florines [nombre de diferentes moneda europeas] asombrados se encontrarán para tener un dueño desconocido […] No imites sobre todo a tu padrino, Corneille de Witt, que se ha lanzado a la política, la más ingrata de las carreras, y que muy ciertamente acabará mal”. p. 44-45
En toda esta historia, aparece Isaac Boxtel, el vecino envidioso y cínico de Cornélius en la localidad de Dordrecht. Boxtel era un horticultor dedicado al cultivo de tulipanes. De pronto en Cornélius, un científico y médico siente la fuerte pasión por las flores de tulipán, entonces se consagra de llego a estudiar y entender a esta preciosa flor, tanto así que modifica toda su casa para dar espacio a los tulipanes. Estudio los factores: humedad, iluminación, el viento, temperatura, etc. que influyen en el  crecimiento y florecimiento de la planta.

Cornélius se convierte en un apasionado enamorado de los tulipanes, consagra toda su energía para encontrar un tulipán negro, muy raro que solo tras mucho trabajo de mucha paciencia se puede lograr. Cuando ya había avanzado en su trabajo, las autoridades confiscan todas sus propiedades, entre ellas los documentos secretos que él mismo ignoraba su contenido y es llevado a prisión.

A partir de allí, inicia otro relato cautivante que te seguirás pegado al libro. Muy bien escrito, con varios extractos de los pasajes anteriores para que puedas seguir el hilo de la historia mucho más fácil. Cornélius en la cárcel, logra entablar una estrecha confidencia con Rosa, la hija del alcaide. Para Cornélius el tulipán era casi como un impulso a seguir en vida y Rosa se había convertido en el enlace perfecto entre ellos. Y, cuando el alcaide destruyo uno de sus tulipes, se sintió muy acongojado.
¡Matar un tulipán, esto es a los ojos de un verdadero horticultor un crimen tan espantoso!”. p. 53
Cuando Cornélius es llevado a otra prisión en la localidad de Loevestein, él tiene desde el momento de la confiscación y muy escondido tres semillas de tulipanes que cree que serán negras. Cuando ya estuvo en su nueva celda de la cárcel, un día Cornélius ve que Gryphus el papá de Rosa será también en este lugar el alcaide.

La reclusión de Cornélius es una injusticia, que lejos de reclamar y demostrar su inocencia, resignado él prefiere confiar en Dios. Mientras tanto, su amor va naciendo hacia Rosa y ella también se va enamorando de él, pero ambos son incapaces de decirse a viva voz y claramente. 
No llores Rosa; porque vuestras lagrimas me enternecen mucho más que mi muerte próxima. Y usted lo sabe, más el prisionero es inocente, mas él debe morir con calma e incluso con alegría, porque él muere mártir”. p.93.
Para Gryphu tener preso a sabio o erudito es más peligroso que una decena de soldados, por lo que le previene a su prisionero de respetar las reglas si no quiere ser tratado con mucha dureza. Gryphus exclama:
¡Oh! ¡Los eruditos, los eruditos! Prefiero tener diez militares a cuidar que a un solo erudito. Los militares, ellos fuman, beben, se emborrachan; ellos son suaves como ovejas cuando se les da aguardiente o vino de Meuse. ¡Pero un erudito, beber, fumar, emborracharse! ¡Oh sí! Es sobrio, no gasta nada, mantiene la cabeza fría para conspirar.” p. 114.
Después que las tres semillas tomaron rumbos diferentes, una de ellas esta al cuidado de Rosa, que no sabe nada de tulipanes, ni escribir, ni leer. Pero la fuerza de la voluntad, el amor y el buen corazón de ella hacen que rápidamente aprenda a leer y escribir bajo la enseñanza de Cornélius, quien también le indica minuciosamente todo los preparativos y cuidados que debe tener desde la plantación hasta el florecimiento de la planta.

Todo parecía que iba a marchar bien, cuando de pronto aparece un tal Jacob, que en realidad después se descubrió que era Boxlet. Un cambio de nombre con la finalidad de robar las semillas del tan deseado y buscado tulipán negro. Además la sociedad de horticultores había fijado un precio de 100 mil florines a la persona que encuentre esa flor.  Mientras Cornélius permanecía en prisión, ya había pensado en el nombre del futuro tulipán negro que también incluiría el nombre de Rosa, para al menos dejar su nombre en la lista de horticultores que habían contribuido con nuevos colores. Sin embargo, todo iba a cambiar, ya que el tulipán negro había sido robado y Rosa fue en su búsqueda. Cornélius se siente destruido: Sin el tulipán negro, sin saber donde esta Rosa y el mal trato por parte de Gryphus. El pobre Cornélius piensa:
Escrito está, que no daré mi apellido en este mundo ni a un niño, ni a una flor, ni a un libro, estas tres necesidades de las que Dios impone por lo menos uno, lo que asegura, a todo hombre un poco organizado que se digne dejar gozar en la tierra de la propiedad de un alma y el usufructo de un cuerpo”. p. 223.
Rosa, tuvo que enfrentar las mentiras afirmadas en su contra por parte de Boxtel. En un escenario lleno de algarabía a puertas de la ceremonia de la entrega del premio a la persona que había encontrado el tulipán negro, sin antes haber pasado por muchos sufrimientos, insultos, engaños, etc. Y finalmente, para combatir a los envidiosos a que vengan, Cornélius había escrito en lo alto de su puerta: 
A veces hemos sufrido bastante para tener el derecho de jamás decir: Estoy demasiado feliz ". p. 247.
Una novela histórica súper interesante. Lo recomiendo. Y, ¿usted ya lo había leído esta novela?

Libro: Alexandre Dumas, La tulipe noire,  éditions Fabbri, 2003, 247 p.

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